La floración del maquilishuat se hace visible en distintos puntos del país, llamando la atención de la población por el contraste de sus flores rosadas con el paisaje urbano y natural.
Este fenómeno natural se repite cada año y es considerado un indicador del cambio de estación, formando parte del patrimonio ambiental que identifica a El Salvador.
Además de su valor estético, el maquilishuat aporta beneficios ecológicos al servir de refugio para diversas especies y mejorar la calidad del entorno.
Autoridades ambientales reiteran la importancia de preservar los árboles nativos como parte de una estrategia de sostenibilidad y protección del medio ambiente.