Eran las 11:33 de la mañana del sábado 13 de enero de 2001 cuando una impresionante sacudida dejó en unos interminables 45 segundos, una estela de destrucción y muerte en El Salvador.
Se cumplen este martes 25 años de ese fatídico suceso que dejó 944 fallecidos, 193 soterrados, 125 desaparecidos, 5565 heridos, 1, 364 160 damnificados, 68.777 evacuaciones, 39 000 desempleos y 24 000 pescadores artesanales afectados, según datos oficiales.
La colonia Las Colinas, de Santa Tecla, se convirtió en el epicentro de la tragedia. En el lugar fallecieron alrededor de 500 personas en ese día, la mayoría soterrados por un alud de piedra y lodo que se desprendió de la cordillera del Bálsamo.
Pero, diferencia de hace 25 años, de acuerdo con el Ministerio de Medio Ambiente, El Salvador cuenta ahora con «procesamiento automático de localización de sismos que permite validar la información de manera técnica con más rapidez y obtener, en minutos, datos preliminares, datos finales y mapas de intensidad instrumental»
Además de una amplia red de más de 60 estaciones sísmicas distribuidas a lo largo y ancho del territorio permite llevar la información precisa al Sistema Nacional de Protección Civil y a la población en general», de acuerdo con la institución.
Además, las normativas de construcción antisísmicas permiten reducir los riesgos de daños en viviendas, infraestructuras y edificios.